Me gustas por eso que sabes. Te adoro por lo que ni imaginas.
No cuenta como infierno si te gustaba cómo ardías.
Uno se extraña en los abrazos de quien te dio la vida.
Hay opiniones, juicios y razonamientos que cambian dependiendo de la dirección que tenga el viento. Hipocresía le llaman.
Creo que te he escrito todo, lo que sí es cierto es que no te he vivido lo suficiente.
Está el que sólo te oye, el que de verdad te escucha, el que finge atención, el que te interpreta, y el que te escucha pero no te entiende.
Saber exactamente dónde estás parado, no significa que tengas que quedarte allí.