28.3.11

The Spider and The Fly - Mary Howitt

“Will you walk into my parlor?”
Said a spider to a fly;
“’Tis the prettiest little parlor
That ever you did spy.
The way into my parlor
Is up a winding stair,
And I have many pretty things
To show you when you’re there.”
“O no, no,” said the little fly,
“To ask me is in vain;
For who goes up your winding stair
Can ne’er come down again.”

“I’m sure you must be weary
With soaring up so high;
Will you rest upon my little bed?”
Said the spider to the fly.
“There are pretty curtains drawn around;
The sheets are fine and thin;
And if you like to rest awhile,
I’ll snugly tuck you in.”
“O no, no,” said the little fly,
“For I’ve often heard it said
They never, never wake again,
Who sleep upon your bed.”

Said the cunning spider to the fly,
“Dear friend, what shall I do
To prove the warm affection
I’ve always felt for you?
I have, within my pantry,
Good store of all that’s nice;
I’m sure you’re very welcome—
Will you please to take a slice?”
“O no, no,” said the little fly,
“Kind sir, that cannot be;
I’ve heard what’s in your pantry,
And I do not wish to see.”

“Sweet creature,” said the spider,
“You’re witty and you’re wise;
How handsome are your gauzy wings,
How brilliant are your eyes.
I have a little looking-glass
Upon my parlor shelf;
If you’ll step in one moment, dear,
You shall behold yourself.”
“I thank you, gentle sir,” she said,
“For what you’re pleased to say,
And bidding you good-morning now,
I’ll call another day.”

The spider turned him round about,
And went into his den,
For well he knew the silly fly
Would soon be back again;
So he wove a subtle web
In a little corner sly,
And set his table ready
To dine upon the fly.

He went out to his door again,
And merrily did sing,
“Come hither, hither, pretty fly,
With pearl and silver wing;
Your robes are green and purple,
There’s a crest upon your head;
Your eyes are like the diamond bright,
But mine are dull as lead.”

Alas, alas! how very soon
This silly little fly,
Hearing his wily, flattering words,
Came slowly flitting by;
With buzzing wings she hung aloft,
Then near and nearer drew—
Thought only of her brilliant eyes,
And green and purple hue;
Thought only of her crested head—
Poor foolish thing! At last
Up jumped the cunning spider,
And fiercely held her fast.

He dragged her up his winding stair,
Into his dismal den
Within his little parlor—but
She ne’er came out again!
And now, dear little children
Who may this story read,
To idle, silly, flattering words,
I pray you, ne’er give heed.
Unto an evil counselor
Close heart and ear and eye;
And take a lesson from this tale
Of the spider and the fly.

27.3.11

A partir de este momento no hay futuros, aplicaré el "Sólo por hoy" y nada más. Este instante es el único que existe, no hay más.

26.3.11

.

Para que pueda ser he de ser el otro, salir de mí, buscarme entre otros, los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia.

21.3.11

Uhm!

Las ilusiones sirven para 2 cosas: para desilusionarte y para saber que tan deshecho aún puedes seguir.

Uhm!

Las ilusiones sirven para 2 cosas: para desilusionarte y para saber que tan deshecho aún puedes seguir.

17.3.11

Mmm...

Bueno, ¿Y cómo hace uno para pegarse un curita en el alma?

6.3.11

...

Las ilusiones se me caen poco a poco...

5.3.11

...

No hay nada que se añore mas que aquello que no fue... Lo que no fue no será...

4.3.11

...

Ya habrá otra vida...

3.3.11

Sí un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:

1.-Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
2.-Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
3.-Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro extasis.
4.-Toma siestas.
5.-Estírate antes de levantarte.
6.-Corre, brinca y juega a diario.
7.-Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
8.-Evita morder cuando un simple gruñido sería suficiente.
9.-En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto, patas abiertas.
10.-Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.
11.-Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo.
12.-Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
13.-Sé leal.
14.-Nunca pretendas ser algo que no eres.
15.-Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
16.-Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y suavemente hazles sentir que estás ahí.

2.3.11

...

No todos podemos amar. El amor implica crecimiento, madurez y sobre todo olvido del yo. ¿Qué nos impide amar? El egoísmo, la envidia, el autismo social (No me refiero al padecimiento).

Hay personas enamoradas de sí mismas cuyo amor a otros no es amor al otro sino a cualidades de sí, encontradas en otro, narcisismo, el yo que se refleja en el espejo de alguien más.

Atracción no es amor. Sentirse atraído puede tener que ver más con cuestiones instintivas, deseo de procreación; esto siempre tiene sus fundamentos en cuestiones de la biología, de la naturaleza humana.

¿Existe amor con atracción o viceversa? Puede. Ése sería un gran cariño en donde el deseo encarnado en su fundamento biológico se sublima a través no del encuentro de cualidades admirables, que casi siempre tienen relación con las propias, sino que el poder de la energía que desata la atracción, te permita ver al otro, si lo que ves te gusta podría ser motivo de admiración y principio del amor.

Por estas razones, el amor es más posible en la edad adulta, cuando lo atractivo y su poder quizá ya no tengan razones de reproducción en cuyo lugar podemos ubicar la capacidad de olvidarte de ti para dar paso al conocimiento y aceptación del otro.

Un amor mucho menos publicitado, ya que los medios de comunicación ligan este sentimiento con la belleza física, con el poder de la atracción en la etapa juvenil y adulta temprana, de hecho lo estigmatizan, al no considerarlo entre las personas mayores.

Ya escuché hablar de la caída del último tabú, la posibilidad de amar en los adultos mayores es probable que sea caso diferente, no una caricatura o imitación de las actitudes propias de la juventud, un amor paciente, pensado, retributivo y solidario.

Como sea, de una manera completa o incompleta, con capacidad o no para alcanzar la plenitud, todos amamos o creemos hacerlo, es un sentimiento universal que mueve montañas, diría el poeta, así que amemos, desde nuestra propia posibilidad, más ahora que empieza la primavera. ¿O no?